"Ojo Visor" en la empresa. Por Luis Sosa
Llegue a su empresa un día bajo la abstracción mental de que es la primera vez que la visita. Todo le parecerá notablemente intenso, fascinante o decepcionante. Le complacerá observar lo bien lograda que está la pintura de una pared y lo desilusionará la vista de un plafón roto o una puerta con chirrido al batirse. Luego observará si ese bombillito rojo del detector de incendio parpadea cada 10 segundos y también si el nivel de iluminación es suficiente para que la recepcionista pueda leer los documentos que recibe. ¡Bienvenid@! Acaba de convertirse en “Ojo Visor”. A menudo observamos empresas con letreros oxidados y letras faltantes. Con paredes despintadas y baños deteriorados. Usted se pregunta ¿Cómo lucía todo esto el día de la inauguración? ¿Por qué ahora es tan distinto? El primer elemento causal de esta realidad es nuestra naturaleza, la cual se adapta al medio ambiente disminuyendo gradualmente la intensidad de las percepciones ante un estimulo...